Rubéola (sarampión alemán): Cuando la mujer no es inmune a esta enfermedad puede vacunarse antes de quedar embarazada, aunque luego debe posponer la concepción durante tres meses.
Toxoplasmosis: Algunos médicos realizan pruebas para determinar la inmunidad existente contra esta infección parasítica leve que puede perjudicar al feto. A menos que la mujer sepa que es inmune, se le recomienda no comer carnes poco cocidas ni crudas ni exponerse al contacto con la materia fecal ni la arena higiénica del gato.
Hepatitis B: Los Centros federales para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan a todas las mujeres embarazadas someterse a una prueba diagnóstica para determinar si padecen hepatitis B. Los bebés no tratados de madres infectadas tienen aproximadamente un 50 por ciento de probabilidades de contraer el virus. Por lo general, la vacunación y el tratamiento inmediatos después del nacimiento pueden evitar la infección del bebé. No obstante, se recomienda a las mujeres de alto riesgo (por ejemplo aquellas que trabajan en la atención de la salud) vacunarse antes del embarazo.
Varicela: Las mujeres que no son inmunes pueden vacunarse antes del embarazo. La concepción debe posponerse durante tres meses.
Otras infecciones: Mediante pruebas diagnósticas puede determinarse si una mujer padece infecciones vaginales o del tracto urinario que puedan aumentar el riesgo de un parto prematuro.
Se recomienda a las mujeres con gran exceso de peso buscar ayuda para bajar de peso antes del embarazo, con el fin de reducir el riesgo de diabetes gestacional y otras complicaciones. Las mujeres que ya están embarazadas no deben intentar nunca bajar de peso, ya que podría ser nocivo para el bebé.
En la visita de preparación para el embarazo, la mujer también tiene la oportunidad de considerar con su médico las enfermedades genéticas. Mediante análisis de sangre, es posible identificar a aquellas mujeres que son portadoras de las siguientes enfermedades:
Enfermedad de Tay-Sachs, que causa daños cerebrales fatales y generalmente ocurre en descendientes de la población judía de Europa Oriental.
Anemia de glóbulos falciformes, un trastorno sanguíneo que afecta principalmente a la población afroamericana.
Talasemia, un trastorno sanguíneo que afecta principalmente a personas de origen mediterráneo, africano y del sur de Asia.
La realización de estudios genéticos de diagnóstico y la asesoría de los consejeros expertos en genética que puedan brindarse antes del embarazo pueden ofrecer a una pareja una mayor seguridad de que sus hijos no corren un riesgo elevado de padecer una enfermedad hereditaria específica. También pueden proporcionar una oportunidad para que las personas portadoras evalúen las opciones y decidan los pasos a seguir, como por ejemplo la realización de pruebas prenatales de diagnóstico. También deben considerarse los defectos cromosómicos relacionados con la edad de la madre, como el síndrome de Down, especialmente si la mujer tiene 35 años de edad o más.
¿Qué otras enfermedades maternas pueden perjudicar al feto?La atención especializada desde antes del embarazo contribuye a reducir el riesgo de que ciertas condiciones crónicas afecten a la madre y a su bebé, como por ejemplo:
Diabetes: Las mujeres diabéticas que tienen que tomar insulina y no controlan la enfermedad debidamente tienen muchas más probabilidades que las mujeres no diabéticas de tener un bebé con un defecto congénito grave. También es más probable que el niño nazca sin vida o que se produzca un aborto espontáneo. Al controlar la concentración de azúcar en sangre antes y durante el embarazo, las mujeres diabéticas mejoran notablemente sus probabilidades de tener un bebé sano.
Hipertensión: La hipertensión crónica puede aumentar el riesgo de que se produzcan complicaciones durante el embarazo, como problemas con la placenta y retraso en el desarrollo del feto. Es necesario que el médico conozca la gravedad de la hipertensión que padece una mujer antes de que quede embarazada para que pueda determinar cuál será el mejor tratamiento a seguir durante el embarazo.
Lupus eritematoso sistémico (SLE): Este trastorno autoinmune puede provocar síntomas similares a los de la artritis, enfermedad renal y erupción cutánea, y también incrementar el riesgo de aborto espontáneo o de parto prematuro. Sin embargo, cuando una mujer afectada no ha presentado síntomas durante por lo menos seis meses, lo más probable es que disfrute de un embarazo saludable. La atención médica antes de la concepción es importante para determinar cuál es el mejor momento para quedar embarazada.
Convulsiones: Algunos medicamentos que se utilizan para controlar estos ataques repentinos incrementan el riesgo de tener un bebé con defectos congénitos. Durante una visita médica previa al embarazo, el médico puede recomendar a la mujer suspender el uso de estos medicamentos, modificar las dosis o comenzar a tomar un medicamento diferente y más seguro. La mujer nunca debe dejar de tomar sus medicamentos sin consultar al médico, ya que estos ataques también pueden perjudicar al feto.
Fenilcetonuria (PKU): Las mujeres que poseen este defecto bioquímico heredado deben comenzar una dieta especial desde antes de quedar embarazadas para prevenir el retraso mental y los defectos congénitos en su bebé. Los médicos realizarán un control constante de la concentración del componente proteínico (fenilalanina) que estas mujeres no pueden metabolizar, para asegurarse de que no alcancen una concentración nociva para el bebé.
Enfermedad renal: Las mujeres que padecen enfermedad renal crónica deben consultar a su médico antes de quedar embarazadas para determinar si el embarazo es seguro para ellas y para su bebé. Algunas mujeres con enfermedad renal grave pueden sufrir más daño renal durante el embarazo y sus bebés pueden estar expuestos a un riesgo mayor de muerte y de falta de desarrollo. Otras mujeres que padecen enfermedad renal leve por lo general tienen embarazos saludables, aunque deben asegurarse de que su presión arterial esté bajo control desde antes del embarazo.
Medicamentos: Durante la visita médica de preparación para el embarazo, todas las mujeres deben consultar al profesional de la salud que las atiende acerca de la seguridad de los medicamentos que toman, incluidos los medicamentos de venta libre (sin receta) y los preparados a base de hierbas.
¿De qué manera se pueden prevenir los problemas experimentados en embarazos anteriores mediante una adecuada preparación?Al tomar ciertas medidas entre un embarazo y otro es posible evitar que vuelvan a repetirse los problemas ya experimentados. Por ejemplo, el consumo periódico de ácido fólico puede ayudar a prevenir la reincidencia de defectos del tubo neural.
Cuando una mujer ha tenido dos o más abortos espontáneos al principio de un embarazo o uno durante el segundo trimestre, el médico puede en algunos casos determinar la causa y proporcionarle un tratamiento que redunde en un embarazo exitoso. La evaluación previa al embarazo de mujeres que han tenido partos prematuros también puede contribuir a determinar la naturaleza y el tratamiento del problema.
¿Pueden los hábitos de la mujer afectar al feto?Las mujeres que decidan tener un bebé deben dejar de consumir alcohol, fumar y consumir drogas ilícitas. Las mujeres que consumen alcohol en exceso corren el riesgo de tener un bebé con síndrome alcohólico fetal, un conjunto de defectos físicos y mentales. Lo mejor es evitar el alcohol por completo antes de quedar embarazada y durante todo el embarazo. Fumar duplica el riesgo de tener un embarazo ectópico y la probabilidad de tener un bebé con bajo peso al nacer. También aumenta el riesgo de un parto prematuro. Parece ser que el uso de cocaína al principio del embarazo aumenta el riesgo de que se produzcan ciertos defectos congénitos y abortos espontáneos. Las mujeres que continúan utilizando drogas tienen probabilidades hasta seis veces mayores de dar a luz un bebé de bajo peso.
Las mujeres que deseen quedar embarazadas deben evitar los baños de inmersión calientes, los saunas y los jacuzzis, ya que las temperaturas elevadas del cuerpo durante el primer trimestre pueden aumentar el riesgo de que su bebé nazca con algún defecto del tubo neural.
Se recomienda a las mujeres que tienen pensado tener un bebé evitar el contacto con los productos químicos peligrosos tanto en la casa como en el trabajo. Deben consultar a su médico sobre aquellas sustancias con las que están en contacto en el trabajo que crean que pueden afectar al bebé y sobre cómo evitar la exposición. Algunos estudios, por ejemplo, han comprobado que trabajar con productos químicos conocidos como disolventes, utilizados en muchas industrias, puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo de una mujer o los defectos congénitos en el bebé. Las mujeres que trabajan con disolventes pueden reducir al mínimo su exposición a ellos asegurándose de que el lugar de trabajo esté bien ventilado y utilizando el equipo protector adecuado.
Éste es el momento ideal para comenzar un programa de ejercicio. El ejercicio ayuda a la mujer a mantener o perder peso y reducir el estrés, además de a evitar problemas de salud como las enfermedades cardíacas y la hipertensión. Además, ayuda a las mujeres embarazadas a sobrellevar muchas de las molestias habituales del embarazo, como el estreñimiento, los dolores de espalda, el cansancio y las várices. Toda mujer embarazada debe consultar a su médico antes de comenzar o continuar con un programa de ejercicios.
Se recomienda a todas las mujeres intentar reducir el estrés, ya que el estrés excesivo antes, durante o después del embarazo no es bueno para su salud o la del bebé. Los resultados de algunos estudios sugieren que el exceso de estrés puede aumentar el riesgo de parto prematuro, de que el bebé nazca con un peso demasiado bajo y de que se produzca un aborto espontáneo.
La modificación de los hábitos antes del embarazo es lo más beneficioso para el bebé, pero muchos embarazos no han sido planificados. Cuando esto sucede, es importante comenzar a recibir atención prenatal desde un principio y con regularidad, y modificar cualquier hábito potencialmente perjudicial tan pronto como sea posible.
¿Es preciso que el padre reciba atención médica antes del embarazo?Factores tales como la exposición del padre a riesgos en su lugar de trabajo, su hábito de fumar o el consumo de alcohol pueden contribuir al mal resultado del embarazo de su pareja. Si bien las investigaciones en este campo son relativamente recientes, se aconseja al padre modificar sus hábitos poco saludables antes de la concepción y consultar a su médico sobre el riesgo de exposición a sustancias nocivas.